viernes, mayo 26, 2017

Volver a ítaca

Te escribo desde una sensación hermosa y desconocida; he llegado a Ítaca. Ya estoy en estas coordenadas pero al mismo tiempo mi cuerpo no aterriza. Estoy como en un paréntesis de tiempo. El viaje ha sido tranquilo y tengo la sensación, de que en ese vuelo hubo un mensaje.

Me explico; había al lado mío, durante todo el vuelo, una mujer joven  con una niña pequeña, la ñiña tiene dos años y se llama Alicia, lo particular de la situación es que, a pesar de mis expectativas, la niña estuvo tranquila y dormida durante casi todo el vuelo. Algo en la niña me sobresalto de una manera bonita, no sé, una especie de reconocimiento o simpatía porque se parecía mucho a mí de bebé, tenía los ojos grandes y el pelo rizado como de angelito, le gusta hablar y los más bonito y sorprendente es que durante el vuelo, cuando todxs sucumbimos al sueño, ella posó su manita sobre mi brazo. Y no sé describir la sensación extrañamente conocida y tranquilizadora de sentir la manita del bebé sobre mi brazo. Hay una especie de revelación en ese acto, algo así como si el viaje al futuro me diera la oportunidad de conocer al bebé que fui.

Luego aterrizamos y volví a respirar el aire de Madrid y a ver ese cielo alto, alto y azul, un cielo que no se parece a nada, lo volví a ver y me sentí sobrecogida, pero de ninguna manera me sentí en casa y eso confirma lo que he sabido desde hace años que Madrid ya no es mi casa. Que mi casa está en México porque mi corazón también. Mi casa está contigo.

Me ha gustado el recorrido en coche hasta la casa de C. La ciudad y su paisaje completamente planificado el sol tan brillante, el verdor de los árboles inundando las retinas. Creo que una de las cosas que más disfrutaba de vivir aquí era el verdor que contrasta con la aridez de mi desierto.

Una vez en casa de C, estuvimos en el patio, con el árbol y la hamaca, todo lleno de risas y conversaciones interesantes. C nos habló de la ventana de Johari y V dibujo la ventana en una pizarra que tienen en la pared del jardín. Todo acá me resulta familiar y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de salir por la ciudad, es una sensación enorme y confusa, volver a los lugares que una amó puede ser hermoso y quizá también inesperado, no sé cómo llevaré volver a caminar por esas calles de Malasaña, Lavapíés o la Latina que fueron mi casa por tanto años.

Algo que sí ha regresado son las ganas de escribir y leer a quemarropa.

Lo cierto s que me encantaría que estuvieras aquí y que pudiéramos recorrer juntas estas rutas.
Te amo

viernes, mayo 19, 2017

El faro

No sabes cuanto te agradezco que esta noche y día interminables de tumultuoso oleje mental-verbal, tus palabras y tus ojos hayan sido e faro que me mantuvo a flote. Hoy tuve mucho miedo de no volver a salvo de las marejadas mentales. Perdóname porque en lugar de nadar hacia la superficie usé el lenguaje para inundar nuestra barca. Pero seguimos a flote gracias a ti y eso se queda en el cuerpo como un tatuaje amoroso. Gracias por ayudarme a no naufragar. Te amo.

jueves, mayo 18, 2017

despertar

Alguna vez tuve la ambición de hacer de la luz un horizonte. Un lugar de enunciación y de misterio, pero yo no sé nada de la luz. Sin embargo, he aprendido de amaneceres y de cambios de tonalidad del cielo mientras la cama se vuelve una alfombra voladora que nos envuelve el cuerpo.

martes, mayo 16, 2017

Bailar

Bailar contigo es como salir intacta de la estupidez del mundo.

cadencia y espejos

Siento tus manos fuertes alrededor de mis caderas y sin preveerlo, de nuevo, me vuelvo fuente. Mano río abajo y me muevo sincopádamente con la música y el ritmo de tu pelvis contra mis nalgas. Sonríes y me muestras como nos vemos en los espejos: tú valquiría contemporánea con piernas de titanio y cuerpo prodigioso y yo rodeada por tus brazos, moviéndome cadenciosamente al ritmo que tus manos marcan. Una suerte de fusión y entrega. Algo no experimentado. Un arrobamiento absoluto ante la imagen de nuestros cuerpos.


jueves, mayo 11, 2017

Aprendizajes

Hablé con tantas personas en este viaje  a Lima y Buenos Aires y todxs me han dejado una huella bonita, pero recuerdo especialmente una frase iluminadora:

"El orgullo es una pasión que construye a un otro que no existe".

Que alivio ver como se desvanecen poco a poco mis tigres de papel.

Plenitud


No caben en estas letras los estrecimientos, las palabras, los sabores, las respiración, la vida que me habita. No cabe una descripción de lo feliz que me siento y que eso tiene tu nombre y tu apellido. Nada que pueda decir de esta fe irredenta que siento por ti. Te vuelvo a decir: tenerte cerca es reconciliarse con el mundo. Gracias por ayudarme a deshacer tanto nudos.

martes, abril 25, 2017

Amar las cosas implica permitir que sean raras

"Amar las cosas implica permitir que sean raras. Y ser maduro significa tolerar niveles cada vez mayores de ambigüedad."Timothy Morton


Amar las cosas implica que sean raras... lo cual nos dice que no hay algo como "lo perfecto" y es justamente en esa ambiguedad y en ese encanto desbordate donde yo te amo. Te amo imperfectamente y eso siginfica que nos amamos de manera contradictoria, pero eso por ningún motivo desvirtua la sorpresa, el arrobo, el compromiso, la admiración, el deseo y mis ganas de tener muchos hoy contigo.


domingo, abril 23, 2017

Hacerte lo que la primavera a los cerezos..

El significado de la frase es ambigua: dices que lo que le hace la primavera a los cerezos es fecudanlos. Yo te digo que lo que hace es florecerlos. En ambos casos el deseo subyace a la frase. Yo  quiero abrirte como la primavera a los cerezos, mecerte los pétalos y succionar la miel que de tus flores brote. Quiero acariciarte como el sol de las cinco de la tarde y bañar la atmósfera con tu aroma de mujer-cerezo.