sábado, noviembre 15, 2008

El deseo: fumarme un cigarro, mientras recargo los brazos sobre la barandilla de mi terraza. Ver la luna como se mira el libro de arena. "Mírala bien porque ya no la verás (así) nunca.¨ Guardar esta imagen muy adentro y muy hondo, en algún lugar donde sólo hay tres fotos.
Uno se abre los antebrazos por velocidad o por cansancio. Ella tenía siempre hipótesis al respecto, a veces argumentaba que le gustaba sentir el filo incrustándose y cediendo dentro de la carne, otras hablaba de la sanación a traves de la herida. Yo creo firmemente que lo hacía para convocar la lluvia o para alejar la lluvia, la penúltima vez que la ví me dijo: " ya entendí que no tiene porque llover siempre." Yo sonreí y tuve ganas de decirle que las nubes de sus antebrazos eran ya hermosas porque eran esteriles.

viernes, noviembre 14, 2008


Risk Hazelkamp
¨Soy la flama
y nazco del golpe de las piedras.¨

Patricia Sepúlveda. De las tantas voces.
Amar los defectos. El temblor en la voz, las conversaciones guardadas dentro del cielo de la boca. El exasperante silencio. Las manos que buscan fugarse, los ojos que son incapaces de someterse a un interrogatorio.
Ha habido demasiado silencio en estos tres meses. Me ha faltado la música y me ha faltado la euforia corriendo por el cuerpo al unísono de la notas musicales. De las cosas en las que sigo concordando con Nietzsche es que ¨sin la música la vida no tendría sentido¨así lo creo.
Este es un viaje de regreso al cuerpo.
Día puente. Día de prepararse para el regreso. Día de presentir el frío y la libertad de frío.

jueves, noviembre 13, 2008

Todo silencio obedece a cierto pudor.

[Escribir un texto a espaldas de sí misma, permitir libremente la circulacion de las palabras, como cadenas u hormigueros. No ser capaz de decir la palabra mar junto a la palabra atardecer. El conocimiento de la verdad que nos hace sonreir. La invención de hipótesis. Fraguar historias para acortar distancias. Tener la certeza de que en todas las vidas unx ha ido a contracorriente. Observar el Pacífico y saber que el gancho está en lo que alguna vez se fue. Hablar de sí misma en masculino, observarse siglos atrás como un navegante, decir que uno fue un pirata, sonreir con la complicidad en los labios y los ataques de nostalgia coronados con nubes amarillas y un horizonte-mantarraya.]
Ahora soy un estómago que se desteje, por fin el oxigeno entrando pleno dentro del cuerpo. Ahora sí conociendo en cada mililmetro el significado de la palabra tranquilidad.
Los feminismos son pertinentes y urgentes mientras sigan pasando cosas como esta:

Atacan a niñas con ácido
Unas 15 niñas fueron agredidas frente a una escuela afgana. Los atacantes les lanzaron ácido en la cara
.
ORACIÓN

Por favor, que la velocidad detro y fuera de las venas no abandone nunca.
Adivinarte. Empezarte. Pedirte. Recibirte.
Empiézame. Urdeme. Acábame.
Contar la historia muchas veces imaginando que así se desgastarán sus rutas, que las letras no podrán describirla ni hacerle justicia. Decir una y muchas veces, de manera infatigable los pronombre y los tiempos, sus permutaciones. Intentar que la repetición sea el olvido, el señuelo que nos lleve lejos de la asfixia y la gloria de lo que nunca más. ¿Cómo les digo que tu nombre como un baculo, como una soga, como las manos que hieren y acarician? ¿Cómo les digo que todo lo que se pronuncia pertenece indefectiblemente añ pasado? ¿Como registrar la permanecnia en el devenir?
A Lovesickness.

miércoles, noviembre 12, 2008

Aquí un link del hermoso y multifacético Maro, con el cual (al igual que con la maravillosa Itziar) surgió conexión instantanea, le debía su link y ahora aquí lo agrego, además de ponerlo en los links permanentes de la columna izquierda.

Su blog está genial, pasen a vistarlo.

http://1hombredeverdad.blogspot.com/


Un beso enorme a Maro hasta Barcelona y felicidades por un blog tan rico e interesante que va desde el replanteamiento de las masculinidades hasta la música, la crítica y más.

Programa completo AQUI
Todxs Invitadxs a mi lectura
Jueves 13 de noviembre de 12:30-1: 15 pm
Centro Cultura Tijuana, Sala de Usos Múltiples.
Lectura de obra poética y narrativa 1

Sayak Valencia (Tijuana)
Paty Blake (Tijuana)
Teresa Avedoy (Tijuana)
Rina Ruiz (Ensenada)
Jaime Mendoza (Tijuana)
Fernanda Delgado (Ensenada)
Carmen Leticia Espriella (Sonora)

Allí nos vemos!!!

Para ver el programa completo hacer click AQUÍ
Mi deseo más íntimo: solamente bailar.
Fetiches

  1. Hundir la nariz entre las páginas de un libro nuevo (el olor del papel recordando cuando fue árbol).
  2. El olor a sexo sobre las sábanas.
  3. El aroma del cabello de algunxs.
  4. El olor de las pestañas.
  5. La caricia del aliento antes del beso.
  6. El aroma del cuello.
  7. Todo aroma que se transforma en sabor dentro del paladar.

martes, noviembre 11, 2008

No puedo leer a Liddell porque hay algo que en verdad duele. Algo que subyace más allá del escarnio, del autosabotaje, del sentimentalismo que lo inunda todo. No puedo leerla porque me causa pudor, me causa cosas ajenas. Me dan ganas de huir, de no escuchar, de decir mil veces no y salir corriendo detrás de lo ignorado. No quiero leer a Liddell porque me hace volver a las causas perdidas, me desenfoca, me golpea las visceras de forma atroz. Me hace querer decir la palabra amor y la palabra sangre a todas horas. Me hace querer creer en el texto, en el poder del texto y al mismo tiempo me deja inválida y estupefacta, me mata de una manera milimétrica y particular. Me vuelve una punzada. Me hace querer ser los siglos de los siglos y el amén. Me hace querer correr por las noches hasta no sentir mñas, hasta reventar los pulmones. Me hace querer enamorarme hasta la médula, sabiendo que no hay reciprocidad posible. Me hace querer apostarle al cliché de morirse de amor y de lo que lo imposibilita. Querer volver a lo equivocado, procurar lo equivocado como única vía, desear las paredes contra la cara, las puertas contra la cara. Querer ser la que se desepera y grita. La que no puede más y fragua la mordedura tajante en las yugulares. No quiero leer a Liddell al mismo tiempo que no quiero evitarlo.
La palabra canalla es una sonrisa. Unos ojos enormes. Algo que fue.
Esta tarde pensaba en la forma que tiene el color naranja de caer, de colocarse espléndido sobre los ojos, esa forma que tiene el cielo de volverse naranja, de volver a las nubes rojas en este confin del mundo.

Por la mañana mientras conducia el coche y recorría la ciudad semi-desierta, sentí uno de esos momentos fenomenológicos que describe Hussel cuando habla de la toma de conciencia del objeto que sufre el sujeto. Observé la ciudad y ella, toda, estaba allí, de una manera pausada y sensual la ciudad Gore se me entregaba a la vista, se deja poseer con los ojos. Supé entonces que T sólo se deja poseer (como algunas mujeres) cuando la despedida es inminente.

Yo sonrío, porque T al igual que otras mujeres siguen siendo indómitas e inabarcables en mis retinas.

lunes, noviembre 10, 2008

Me acuerdo de cuando no habiamos ido al cine juntas. La memoria actua de maneras extrañas en estos días. Recuerdo lo bonito que es hablar contigo, la forma en la que las palabras se configuran en tu boca, la forma en que hablas a espaldas de ti misma y siento como si tuviera dos conversaciones al mismo tiempo, una contigo y otra con todo aquello que no dices pero que en tu boca se forma y se queda justo detras de los labios, en el paladar y luego mi boca en busca del beso que sabe a palabras guardadas, a conversación sostenido al unísono.

Cómo escribir la palabra INCONDICIONALIDAD diciéndola toda, significándola toda. Cómo transmitir lo que pasa dentro cuando lo que no está ni en la voz ni en el texto acontece y embiste y hace que el cuerpo despierte y vuelva una y otra vez al momento de la felicidad y la caída. Al momento en que sé con certeza que todo viene de hace mucho, de toda la resistencia de una vida, de un cuerpo. Que los siglos siguen nuestros pasos y nos juntan, que los años son círculos, caminos que hacen que los pasos una y otra vez borren la memoria y nos vuelvan otras, las mismas asombradas del principio, las mismas que tiemblan y hablan y respiran el olor de la lavanda.




Sayak featuring ¨The philosopher¨at
I Coloquio de Discurso(s) en Frontera(s)
Cd. Juárez noviembre 2008.

Sayak in a room satured in silence

Regreso a Tijuana y encuentro un cielo encapotado, un cielo lloviente, toda una sorpresa la lluvia en estas latitudes, toda una extrañeza. Otro extraño aquí es el frío. Ambos fenómenos me dicen que es hora de volver a la latitud 40, como las aves, pero en forma inversa, yo viajo hacia el norte para encontrar la nieve, para encontrarme allá lejos, sin lazos, sin relámpagos en la mente, sin referentes. Viajo al frío, a la alegría gélida del frío, al temblor en las manos por las calles de Madrid. Me voy de la ciudad Gore que bajo lo helado es un hervidero, dejo el olor de sangre recién vertida, otra vez soy del aire, otra vez sus rutas y sus mapas como lazos sobre el cuerpo.

Sin embargo, hay una nostalgia de todo esto , algo como extrañar la náusea y el mareo, algo como ser fanática de la contaminación visual y auditiva, algo que tiene que ver con la potentísima imagen de mi madre que con un hilo y una aguja cose la carne, la union del músculo y la piel, la cerradura. Algo que es como la voz de mi hermana rebotando todo el tiempo dentro de mi cabeza, la risa de mi sobrina aquí adentro. La loca sororidad de mis amigas que ya extraño.