sábado, junio 08, 2013

Algunas veces llega a mí la felicidad de la calma. Esa felicidad que es como si te quitaras un reloj del cuerpo. Mirarla prisa del mundo y verla como desdibujada tras una cortina. Sentir el cuerpo suspendido, como si a parte de sí mismo y al mismo tiempo todo el rato de verdad en sí mismo. Hoy es un día lleno de prisa que se desplaza, hoy es un día en calma.

jueves, junio 06, 2013

El cuerpo que se cansa y extraña, que se cansa y extraña, que extraña. Al mismo tiempo, el horizonte de un resquicio, me hace empezar a entender otras posibilidades de lo matérico, no lo material sino lo materico, de esos intercambios de moleculas que se quedan en el cuerpo.

Si alguien le hiciera la prueba del carbono 14 a este aliento, sabría que venimos de muy lejos.

domingo, junio 02, 2013