sábado, enero 17, 2015

Viel-Temperley dijo: "Gracias doy a tus aguas/ porque en ellas mis brazos todavia hacen ruido de alas". La extraodinaria sensación de volar en horizontal, el combate cuerpo a cuerpo con el agua. La gratitud de ser un cuerpo que late.
Volver a escribir es como reaprender a caminar con las huellas dàctilares. Ir paso a paso, punta de los dedos trastabillando.

Amanece y me levanto de la cama y del sueño, no sè què hilo me sostiene pero como sobre las aguas. La extrañeza del hogar, la condena de lo domèstico y aún así elegir tener una casa de perro verde o caballo azul de madrugada.

lunes, enero 12, 2015

Yo supé, al ver esa imagen, yo supe que venía de alli y he andado toda la vida a espaldas de eso y quizá de mi misma. Me gusta esa fuga, me gusta no ser lo que alguien alguna vez escribió para mi. No ser, no quedarse, irse, sobrevivir.
Volverse una ventana que se cierra, una puerte que solo se abre por dentro, dejar que la camisa de fuerza, que la estructura hable en voz alta por encima del cuerpo, todo eso porque hay un temnlor que no nos abandona nunca, todo eso porque algunas veces se nos olvida que la vida es un rato y nos creemos eterno, estupidos y eterno, tanto que podemos dafnos el lujo de ser infelices. Luego uno vuelve a la sensacion de ser y instante y pierde el miedo.
Sentada bajo la luminosidad infranqueable de esta cocina sonrío porque de nuevo soy.